La sociedad asimila la diferencia (reflexión inconclusa I)
Los antropólogos definen la asimilación como el proceso que lleva a una cultura menor a diluirse dentro de una mayor y dominante. Cuando este proceso se da, las diferencias entre culturas desaparecen y no se distinguen dos unidades culturales separadas nunca más.
Este es el proceso por el cual la sociedad, el sistema que la sostiene, anula la disidencia. En el momento en que surge en occidente una tendencia extra-sistémica, se crea una herramienta, a menudo una marca comercial, que la banaliza y explota simplificándola hasta el extremo y reduciéndola a moda.
Por supuesto, este caso presenta diferencias con los de asimilación cultural porque en el caso que expongo aquí, las “culturas” o “subculturas” asimiladas nacen en el seno de la propia sociedad. Por ello, quizá, no se la puede llamar en origen “extra-sistémica”, puesto que nace dentro del sistema. En este punto, yo opino que el sistema puede tener disfunciones y brechas que permiten el surgimiento de tendencias no previstas a priori (anti-sistémicas). La reacción ante estas disfunciones, que es la ya descrita, sí que está prevista. El hecho de que la respuesta esté prevista puede llevar a pensar que si tienes una respuesta es porque sabes que habrá una provocación, una disfunción, pero el hecho de que se sea consciente de que existen disfunciones no quiere decir que se sepa cuales serán y qué forma tomarán.
La asimilación consiste en el vaciado del contenido de las propuestas extra-sistémicas y el mantenimiento de sus rasgos más superficiales. El hipismo por ejemplo nos ha legado una forma de vestir, un consumo de drogas irracional y un estilo de música. Y estamos hablando del mayor movimiento extra-sistémico y anti-sistémico de la historia de la sociedad de consumo, de la historia de las sociedades mercantiles, de los siglos XX-XXI.
En España, que es lo que conozco, hoy asistimos a la desarticulación del movimiento okupa, del Punk, de todas las culturas suburbanas subversivas que han alimentado las esperanzas de mucha gente joven. Hoy, desgraciadamente, incluso “Joven” es una marca.
Esta primera disfunción se produce por iniciativa prácticamente individual y consigue propagarse gracias a las circunstancias sociales, políticas y, por supuesto, económicas, pero no tienen un patrón de nacimiento claro, de momento.
Otra disfunción del sistema se produce cuando la tendencia extra-sistémica asimilada, banalizada y vaciada de contenido, se convierte en el primer paso hasta la reidentificación de la tendencia raíz. El primer nivel de integración en una tendencia asimilada es la moda pero hay individuos que buscan más allá y ese es el riesgo y la nueva disfunción del sistema. Muy pocas son las personas que indagan y buscan más allá de la superficie y muchas menos las que se deciden a vivir según lo que han descubierto. Pero como mínimo se trata de una brecha en el sistema que debe aprovecharse. Crear una moda, pues, pude inducir a algunos elementos intrínsecamente subversivos a encontrar en ella y en su profunda raíz una manera de ir en cotnra del sistema.
Como arma contra el sistema se pueden usar también sus propias armas, con el riesgo de no controlarlas y de terminar en el mismo nivel. Me refiero a utilizar las modas contra el propio sistema. En España, por ejemplo, cuando empezó la guerra de Irak, la de 2003, millones de personas salieron a las calles, se hicieron huelgas de estudiantes, se exigió como nunca la paz… y sucedió porque era lo que hacía todo el mundo, 1 millón de personas no va a una manifestación convencido, no cada una de las personas, van por moda. La inercia social es una poderosa arma en manos del movimiento anti-sistema aunque, posiblemente, acabe en la misma asimilación y pérdida de fondo de las razones profundas originales. Además, la masa es un animal miedoso que cuando consigue demasiadas cosas sufre vértigo y para. La masa occidental puede pedir pero nunca irá hasta fuera del sistema. Porque la única manera de salir conjuntamente del sistema es destruirlo. La alternativa son las escapadas individuales, las actuales.
Las razones profundas y originales no son adecuadas para la masa, es necesaria una sociedad menor, de individuos asociados QUE PUEDAN ASIMILAR LOS MATICES DE TODA IDEA DE VIDA. Lo actual es una vida sin matices
jueves, junio 22, 2006
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