jueves, septiembre 07, 2006

Los años que quedan

Extrañamente los últimos tiempos de mi vida se rigen por un ultrarelativismo que va más allá de mi escepticismo habitual. Todo lo que me sucede, todo lo que sucede en el mundo (o casi casi todo), me parece irrelevante por culpa de un horizonte que se ha convertido en verosímil en mi cabeza: una guerra mundial. No sólo es verosímil en mi mente sino que no admite dudas.

Nada importa, si ya no importaba antes, porque en breve esto se acabará. Todo tiene que ver con el tercer mundo y las diferencias entre sus vidas y las nuestras. ¿Sabeis? Lo que gasta Europa en comida para perros en un año serviría para dar de comer a África ese mismo tiempo. Y los perros nunca habían comido Breakis Excel así que la culpa no es suya.

Tiene que ver con las vidas desesperadas de la gente pobre y con el inconformismo militante de algunas células subersivas que residen en lo más recóndito de occidente, nosotros. El día menos pensado, lo que tienen que perder los pobres, que es nada, será tan poco que no se tratará de estrellar aviones contra Torres, no, se tratará de llegar en masa a nuestra costa (en auténtica masa, lo de ahora es una broma), se tratará de rebentar nuestras economías, nuestras ciudades, nuestro estilo de vida... Ese día ansiado se acerca y será entonces cuando la masa se dará cuenta que es demasiado tarde. Y no sabrá cotra qué luchar, no tendrá una cara en la que estampar su puño y sólo podrá intentar matar mosquitos a cañonazos.

No será un enemigo en un frente de guerra el que nos ataque, pero lo hará. Ya lo hace y, ¿cuál es la respuesta? Tópicos, demonización y rechazo celoso. Celoso está nuestro mundo rico podrido de sus tonterías, de sus naderías, y está dispuesto a preservarlas incluso con la guerra. La contraofensiva occidental no será tampoco una guerra abierta... no hay contra qué luchar, aunque no dudarán en matar.

La contra ofensiva ya está en marcha: lo nuevo es bueno, lo pobre debe evitarse, lo viejo se tira, lo tuyo es tuyo, lo que ganas se gasta, lo que compras es bueno, quieres tener cosas, no tener nada es malo y nocivo para los demás, ser guapo es básico, el Estado no se cuestiona, el Estado manda y tiene la culpa de todo, nunca vayas más allá en tus reflexiones, no existen los matices, no hace falta que pienses, no lo entenderías, ves a Ikea periódicamente, tus problemas son los realmente importantes, que se muera un niño en el Congo no afecta a tu vida así que no importa, si un hombre se cae en medio de la calle no te acerques a ayudarle porque seguramente quiere robarte o matarte, a la persona que piensa muy diferente se la llama terrorista, sólo existe una verdad y la tienes tu.... y así infinitamente.
Si has oído algo de esto o si lo has percibido es que ya has sido atacado.
Si no lo has oído es que ya has sido atacado pero no te has dado cuenta porque estas de su lado.
Si crees que estoy loco, estas en tu derecho.
Si me crees, no tienes más que esperar los años que quedan.

6 comentarios:

Mechanical dijo...

Coincido bastante con lo que expresas en este post. El mundo tal como es hoy, es una basura, es un sistema opresor y despiado, y mientras siga habiendo gente que está condenada a morir, a no existir, para que el rico de turno tenga otro yate, o el imbécil de turno compre la última estupidez que anuncia la MTV, con esto no vamos a ninguna parte.
También pienso en la III G.M. aunque será como en Israel/Palestina, piedras contra tanques, muchos millones morirán y muy pocos sobrevivirán, y los que sobrevivan desearán estar muertos. Porque el planeta está cambiando, lo hemos modificado de tal forma que llegará a ser inhabitable para nosotros, el propio ser humano ha firmado su sentencia de muerte. Por tanto, es bien cierto lo que dices para qué matarse de stress por cosas que seguramente el día de mañana no tendrán importancia, qué sentido tendrá el dinero en un mundo dominado por la anarquía. Parece que Einstein llevaba razón, si hay una tercera mundial a saber como será pero la cuarta será con piedras y palos, porque los pocos que sobrevivan volverán a la Edad de Piedra, pero rodeados de los despojos del s.XX, XXI y XXII si la guerra a escala global tardara mucho en llegar.

Gudu dijo...

La idea es llegar a ese mundo de despojos con un par de latas de conserva y un taparrabos, jajaja.
Gracias por tu comentario, es el segundo en la historia de mi blog y hace ilusión.

kenny dijo...

No voy a negar la evidencia, el mundo es así para cualquiera que razone un poco. Pero, como dijo nosequién, "Este es el peor sistema a excepción de todos los demás" o algo así.
¿No se? ¿Que propones? ¿Comunismo?
El hombre es un lobo para el hombre, y mientras esto no cambie, no importa lo demás, todo seguirá igual.

Gudu dijo...

¿Proponer? Esa es mi obsesió y mi final, espero. Lo que no es es mi punto de partida. Estoy trabajando en ello pero comunismo seguro que no es.
Una especie de primitivismo anarquista basado en el ego en paz para la sociedad en paz. Ya que la sociedad es necesaria.
Creo que el tema de la democracia está sobrevalorado. Se presenta como un sistema completo y terminado, que no puede cambiar o evolucionar y... madre mía. Si se puesieran a pensar podrían seguir inventando cosas. Seguramente serían terribles de nuevo pero aspirarían a algo. De todas formas, como sabemos, el sistema imperante no es la democracia sinó el capitalismo así que lo que hay que hacer es no usar dinero. El que pueda que me lo diga, yo estoy en ello... también.

Gudu dijo...
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Colibrí Lillith dijo...

Yo te creo...

Espero ansiosa el día en que se arruine nuestra economía y podamos empezar de nuevo. Y esta vez sin un primer ni un tercer mundo, sinó todos con todos, con un sistema y una repartición que no nos vuelva a llevar a la misma situación en la que estamos ahora.

Lo dicho, que yo te creo.