miércoles, octubre 18, 2006

La periferia

La teoría estructuralista de las Relaciones Internacionales habla de que existe un centro y unas periferias que orbitan a su alrededor. El centro sería el mundo occidental y las periferias lo que no es occidente. Hay quien apunta que hoy existe también una semiperiferia (que habría dejado de ser periferia) que sería el sud-este asiático y los países "emergentes".
Esta teoría dice, a grandes rasgos, que el sistema no puede subvertirse por que cada periferia tiene su propio centro y el centro su propia periferia y que los intereses de los centros son comunes mientras que los intereses de las periferias son distintos.
Para hablar en cristiano: los intereses del poder occidental, multinacionales, estados y otros elementos, coinciden con los intereses del poder del mundo pobre, los célebres multimillonarios corruptos, las familias aristócratas, etcétera, y que en cambio los intereses de los pobres del primer mundo, Europa del este, partes de EUA, son diferentes de los intereses de los pobres del mundo pobre, el 90% del tercer mundo.
Quizá esto es así y las periferias occidentales no tienen nada que ver con las tercermundistas pero yo digo: las periferias tercermundistas, los realmente pobres, ¿no están tomando conciencia de clase, como diría Marx? ¿No son conscientes cada día más de que son la parte más desfavorecida de un sistema que admite sus situación como un mal estructural?
No he estado en el tercer mundo aún y espero estar allí alguna vez pero creo sinceramente que el tercer mundo está tomando consciencia de su existencia y de que comparte su desesperación con muchos de sus vecinos y con algunos países del mundo.

Si esto no es así y los países pobres y explotados siguen estando aislados entre sí, eso sí que es una desgracia. Porque sólo desde una conciencia común se puede articular una revolución que subvierta el sistema actual totalmente.
Sigo confiando en el tercer mundo como guardián de lo que nos queda de humanidad y de primitivo amor por la felicidad, el respeto, la natueraleza y la vida de los demás. De veras confío en que un día el tercer mundo se alzará y sin más armas que su deseperación nos hará, como mínimo, tambalearnos.
Y no estoy diciendo que "el tercer mundo se desarrollará", no es esa mi idea de revolución. El "desarrollo" es una falacia derivada de la mentira del progreso, "desarrollo" es ya hoy llegar a ser como occidente no mejorar, llegar a vivir bien, feliz y contento... Principalmente porque occidente no es así, ni feliz, ni vive bien, ni nada de todo eso. Occidente es un enfermo mental de 65 años que morirá pronto o bien víctima de un tercer mundo rebotado o bien víctima de su propia esquizofrenia.

Per eso ya es otra cosa...

3 comentarios:

Colibrí Lillith dijo...

Es muy interesante lo que propones, pero piensa que el Tercer Mundo, a diferencia que Occidente, no actúa al unísono. La globalización afecta de formas muy distintas en las distintas partes del mundo. Así, aunque Europa y EEUU tenga unos mismos propósitos, no puede pasar lo mismo con Brasil y Nigeria, porque tanto su economía como su cultura como su sociedad son totalmente distintas.

Yo también tengo confianza en una revolución, o algo parecido, pero no de esta forma. Cada país tiene sus problemas, y cada país actuará como tal (como mucho, pueden establecerse lazos entre países de un mismo continente).

No pretendas que la globalización y uniformidad de actuación y pensamiento que hay en Occidente sean también las del Tercer Mundo. Yo prefiero creer qeu aún existen cientos de cosmovisiones distintas ;)

Gudu dijo...

Bueno,
yo solamente apelaba a esa unidad para el ataque, porque en su estado actual, en el que ya es su estado normal, el terecer mundo no tiene ningún poder, nada a no ser que se someta a la economia de mercado, y haga eso tan bueno de hacer crecer su PIB... Desde el punto actual, lo único que comparten es sufrimiento y lo único a lo que apelo es que ese sufrimient los lleve a crear una forma de vida diferente a la que llevan ahora por nuestra culpa. Cada una diferente, seguro. Apelo a que la desesperación les haga atacarnos, invadirnos, destruirnos...

Lionel Brossi dijo...

No se trata de atacar, invadir o destruir.
Oswald de Andrade, en su "Manifiesto Antropófago" (1928) propone desde Brasil cambiar el sentido negativo y salvaje eurocéntrico del concepto de "canibalismo" -término acuñado por los colonizadores españoles de América- por uno cultural, en el que la periferia toma lo mejor del centro, lo devora y produce nuevo sentido. En latinoamérica se tiene la libertad de no estar atados a escuelas socio-culturales clásicas, pero pueden tomar de ellas lo que les sirve y producir algo nuevo, y eso es lo que está sucediendo en los últimos años en las orillas.

Con respecto a hablar del "Tercer Mundo" te remito a este blog: http://potnia.wordpress.com/2007/08/26/el-tercer-mundo-ya-no-existe/
y aprovecho a recordarte que solo hay un mundo: Bajo este término sería válido decir que Detroit o Nápoles son ejemplos de ciudades "tercermundistas" o las zonas de Buenos Aires que superan en diseño urbanístico a muchas del "centro" la hacen "primermundista". Sólo hay un mundo y necesitamos otra categorización para hablar de sus diferencias.